viernes, 21 de diciembre de 2018
DE TEMPORADA DICIEMBRE
Turrón, mazapanes, bombones y polvorones son los reyes de estos últimos días de mes, pero diciembre también tiene sus protagonistas de temporada, en pleno momento de sabor y de precio. Aunque los meses de otoño y de invierno comparten y repiten frutas y verduras de temporada, es en este momento en el que los cítricos los tenemos más sabrosos, el cardo ya no amarga y las alcachofas están duras y prietas. Aprovecha para incluir en tus menús navideños algún plato de cardo con jamón o con piñones, almendras, nueces...algún aperitivo con aguacate y mango o para comer una cremita depurativa de apio entre días de comilona. Disfruta de las fiestas, de la comida y de los alimentos de temporada.
FELIZ NAVIDAD Y FELIZ CIERRE DE TEMPORADA DE 2018
Maritxu
lunes, 26 de noviembre de 2018
DE TEMPORADA NOVIEMBRE
Es cierto que a pesar de que le ha
costado un poco llegar, el otoño ya está bien instalado y algunos días nos
recuerdan que el invierno se confunde de estación. Pero como cada mes, en
noviembre también tenemos nuestras frutas y verduras de temporada que llenan de
colores vivos los días grises y apagados… Me estoy poniendo un poco poética,
pero es que nunca me había parado a pensar que en esta estación de cambio de
hoja, de los verdes a los amarillos y marrones, las frutas y hortalizas también
tienen esos colores rojizos, anaranjados o marrones… Es el momento de disfrutar
ya de los ricos y anaranjados caquis, mangos, de naranjas y mandarinas más
dulzonas, y de zanahorias estupendas que nos aportan una buena dosis de
carotenoides antioxidantes precursores de la vitamina A.
Los pigmentos rojos los ponen la granada, la remolacha y el
rábano. Casualmente los tres pueden combinarse en ensalada, así que aprovecha a
incluir antioxidantes de este color.
Plátanos y limones nos dan el toque
amarillo; nutritivos y con buen aporte
de sales minerales y de vitaminas son ideales en cualquier época y edad. Si, ya
sé que el limón no es tan cómodo de comer, pero prueba a incluirlo como parte
de otro zumo o como aliño en la ensalada en sustitución del vinagre.
El color blanco lo representa la
coliflor, el puerro, y el nabo. Las verduras de color blanco tienen mucha
fibra, potasio, vitamina C y algunas sustancias llamadas fitoquímicos como la quercetina y la alicina (en el
puerro) que son de ayuda en prevención de algunas enfermedades digestivas y
cardiacas y que además ayudan a equilibrar los niveles de colesterol y de presión arterial.
Dando paso al verde, pero con toques
blanquecinos, tenemos la endivia y el cardo, ambos de la misma familia, con
ciertas sustancias amargas en común, con mucha fibra y con propiedades
antiinflamatorias y protectoras para el hígado. El cardo, del que nos comemos
las hojas, es rico en cinarina, que estimula la creación de los jugos biliares,
facilitándole la vida al hígado en la digestión y previniendo así ciertas
dolencias propias de este órgano. Desde luego que no nos podía venir mejor para
poner un poco a punto el cuerpo para el próximo mes glotón ¿ no?
Las verduras de temporada son las más
adecuadas para el organismo porque cubren las necesidades del organismo en los
meses que se encuentran en el mercado, son más baratas porque son de producción
local y además, tienen un impacto ambiental menor: esta ha sido precisamente la
pequeña y última mejora de la pirámide de los alimentos. Para los que no habéis
leído la noticia os dejo el enlace
Nos vemos pronto (diciembre está a la
vuelta de la esquina)
Maritxu
lunes, 12 de noviembre de 2018
¿EXISTE EL PLATO PERFECTO?
Con tanta recomendación diaria de los
alimentos que tenemos que comer al día, tanta pirámide de los alimentos, tanta
interpretación y tan relajada a veces de las guías para comer saludable y tanta
divulgación nutricional, seguro que a veces ya no queda muy claro si tu día y
tu tiempo da para tanta cábala…..
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| Un plato puede incluir todos los grupos de alimentos en proporciones adecuadas |
Por eso os quiero hablar de una herramienta que he conocido más a fondo en un curso de nutrición on line que estoy realizando, y que me pareció muy útil para conseguir equilibrar tanto una comida como todo el día: El Plato de Harvard o Plato para Comer Saludable. Este "plato" es en esencia una guía para conseguir comidas sanas y equilibradas tanto servidas en tu casa como para llevar fuera desarrollados por expertos en nutrición de la
Escuela de Salud Pública de Harvad.
¿En qué
consiste?:
·
La mitad del plato deben ser hortalizas o verduras (50%).
Puedes imaginar un plato combinado con la mitad de verduras o puedes plantearte
un primer plato con verduras, menestra, cremas o ensaladas.
·
El 25% serán hidratos de carbono de calidad (granos
integrales: trigo, quínoa, avena, cebada, arroz y todo tipo de pastas
preparados a partir de los anteriores). La recomendación de que sean integrales
es porque la liberación de azúcares en sangre es más lenta y los niveles de
glucosa son más estables que si se ingieren de fuentes refinadas.
·
El 25% del plato corresponde a alimentos proteicos: carnes,
pescados, legumbres y derivados a base de proteína vegetal como tofu o seitán
y frutos secos son las opciones más
saludables, evitando o limitando embutidos muy grasos.
·
Para aliñar recomienda utilizar aceites vegetales,
preferentemente de oliva (en estas tierras mediterráneas) o de girasol, soja,
cánola (es un planta de la familia de las coles)
· Te anima a comer mucha fruta
·
Y a primar siempre el agua como bebida. El plato para comer
saludable también permite la ingesta de café o té, limitando las bebidas
azucaradas y la ingesta de zumos (por la mayor cantidad de azúcar que
contienen). Los lácteos se reducen a una o dos raciones diarias
·
Y por supuesto, se debe llevar una vida activa
Para una comida o para todo el día, esta guía nos habla de lo que siempre hemos oído: come mucha fruta y verdura, que
no falten los hidratos, deja un hueco a las proteínas y utiliza grasas saludables. Personalmente creo que
esta herramienta te permite crear platos únicos ideales para comer o cenar bien
en forma de ensaladas o como platos combinados, o menús de primer plato a base
de verduras o ensaladas y segundos de pollo y arroz por ejemplo. Recordad que
el pan es también un hidrato de carbono que debería tenerse en cuenta también
como parte del plato o de menú. Por ejemplo un bocadillo de atún con tomate y lechuga en
proporciones adecuadas estaría de acuerdo con esta guía ¿no?
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| Menú a base de pasta con verduras, pollo y guarnición vegetal |
![]() |
| Ensalada de lechuga con aguacate, maíz, cous cous y atún |
Para mi prueba de evaluación del curso preparé mi propio "plato", que además de completo y nutritivo estaba delicioso. Este plato que se muestra en la foto de cabecera es una composición de ensalada de lechuga con granada y manzana, con una mezcla de quínoa con tomate y aguacate al estilo taboulé, una porción de garbanzos cocidos, unos cuantos pistachos y buen aliño de aceite de oliva y limón. Este súper plato es un plato completo y cumple las proporciones de grupos de alimentos recomendados: 200 g de hortalizas, 100 g de legumbre (proteínas), 100 g de hidratos ….En este caso, el plato es apto para una dieta vegana, pero podrías sustituir las proteínas de los garbanzos por huevo, pollo, cerdo, pescado…hay cientos de opciones.
Prueba a
elaborar algunos platos según este modelo, o poco a poco un menú de dos
platos…con lo que tienes en la nevera seguro que consigues maravillas, sólo hay
que darle a cada grupo de alimentos el protagonismo que se merece. En el enlace El Plato para Comer Saludable puedes obtener más información
¿Buena
herramienta verdad? ¿Tienes ya en mente el próximo plato saludable?
¡Anímate a
contármelo!
Hasta
pronto!!!
Maritxu
miércoles, 24 de octubre de 2018
De temporada: OCTUBRE
Con mañanas frescas y tardes cálidas, octubre ya nos va avisando que este tiempo es otoñal, que somos vulnerables a los virus y que tenemos que ir haciendo frente a cambios de temperatura, de luz y de alimentos. Aunque al medio día hace calor, ya no apetecen tanto las comidas fresquitas de los meses de atrás, los platos de cuchara son agradecidos por el cuerpo y empezamos a sentir la dichosa moquita que acompaña a la tos...Bienvenidos al otoño.
La recomendación de comer de temporada no es vana: los productos propios de cada estación no sólo son más económicos, cercanos, frescos y favorecen la agricultura de la zona en la que vives, sino que además, nos proporcionan nutrientes muy adecuados para cada época del año. ¿Que frutas tenemos de temporada en octubre? Naranjas, limones, mandarinas empiezan a asomarse al otoño con mayor o menor acidez según las variedades. ¿Que nos ofrecen? líquidos y vitamina C, perfectos para sobrellevar estos primeros catarros. ¿¿Qué tienen en común el kiwi, la granada, el caqui, y la manzana?? ¡¡mucha vitamina C!!. Esta vitamina es una vitamina hidrosoluble, que aunque abunda en muchas verduras se pierde durante la cocción, así que ahora tenemos la oportunidad de llenar nuestro organismo de frutas frescas que nos proporcionan energía de primera mano. Ya sabemos que los zumos no son tan recomendables como las frutas enteras, porque eliminamos fibra y aumentamos la cantidad de azúcar libre así que intentad masticar y disfrutar de la fruta.
Como hortaliza propia del otoño tenemos la escarola. Esta variedad de lechuga de hojas rizadas formando un cogollo prieto en su interior es especialmente diurética y laxante. Tiene un aporte energético muy bajo, con pocas proteínas, grasas e hidratos de carbono, mucha agua y altas cantidades de vitaminas B1,B2 y C, provitamina A, clorofila y abundantes sales minerales como calcio, magnesio, hierro, zinc y potasio.
Como curiosidad hay que destacar que es la verdura con más ácido fólico junto a las espinacas, por ello resulta ideal durante el embarazo, la infancia y si se están tomando anticonceptivos.
Su sabor es ligeramente amargo, ya que contiene una sustancia llamada intibina, que también está presente en otras hortalizas de este mes como endivias, rábanos y berenjenas, que facilita el buen funcionamiento de la vesícula biliar y el hígado favoreciendo la digestión de las grasas. Esta característica la hace perfecta para acompañar con frutas como la manzana, la pera, el mango o la granada, pimientos rojos asados, con vinagretas con toque de miel o balsámicas que bordarán cualquier comida. A mi me encanta con manzana, aguacate y maíces, o con mango, semillas de calabaza y queso fresco...no me puedo decidir!!! ¿Y tu como la preparas?
Hasta pronto!!
Maritxu
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| Caquis y granadas: plus de carotenos |
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| Uvas negras |
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| Escarola y espinaca en el mercado |
Como curiosidad hay que destacar que es la verdura con más ácido fólico junto a las espinacas, por ello resulta ideal durante el embarazo, la infancia y si se están tomando anticonceptivos.
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| La ensalada de escarola y granada es un clásico de otoño e invierno |
Su sabor es ligeramente amargo, ya que contiene una sustancia llamada intibina, que también está presente en otras hortalizas de este mes como endivias, rábanos y berenjenas, que facilita el buen funcionamiento de la vesícula biliar y el hígado favoreciendo la digestión de las grasas. Esta característica la hace perfecta para acompañar con frutas como la manzana, la pera, el mango o la granada, pimientos rojos asados, con vinagretas con toque de miel o balsámicas que bordarán cualquier comida. A mi me encanta con manzana, aguacate y maíces, o con mango, semillas de calabaza y queso fresco...no me puedo decidir!!! ¿Y tu como la preparas?
Hasta pronto!!
Maritxu
jueves, 11 de octubre de 2018
Patatas: guía básica para cocinillas
Tubérculo de la patatera (Solanum tuberosum L.), importada de
América en el siglo XVI y alimento de la mayor parte de la población en el
siglo XVII en tiempos de escasez de alimentos. Nuestros antepasados no se
imaginaban que un alimento al que creyeron tan tóxico como su planta diera para
tantas elaboraciones, fuera un básico en muchas cocinas y tuviera una variedad
para cada ocasión. Y es que hay cientos de variedades de patata con
características culinarias diferentes que deberíamos conocer para echarlas al
puchero, a la sartén o meterlas al horno.
Si mis abuelos leyeran estas cosas se echarían las manos a la cabeza, porque lo que antaño pasaba en casa es que las patatas se sacaban de la tierra en primavera, se conservaban con polvos durante prácticamente todo el año y de ahí se iba sacando para llenar el buche de toda la familia: un día en cocido, otro asadas y otro fritas.
Si mis abuelos leyeran estas cosas se echarían las manos a la cabeza, porque lo que antaño pasaba en casa es que las patatas se sacaban de la tierra en primavera, se conservaban con polvos durante prácticamente todo el año y de ahí se iba sacando para llenar el buche de toda la familia: un día en cocido, otro asadas y otro fritas.
Según el informe de consumo de
alimentación en España de 2017, las patatas frescas representan el 1,04% del
presupuesto de los hogares para alimentación y bebidas, con un gasto de más de
15 € por persona y año, siendo Galicia, Cantabria y Navarra las comunidades con
mayor consumo de patatas frescas y La Rioja, Madrid y Extremadura las menos
consumidoras. Tratándose de un producto tan habitual en las cocinas y tan
diversificado en los mercados, no viene mal conocer que nos están ofertando,
para qué las queremos utilizar y qué cuentan las etiquetas de los
supermercados al reseñar “especial freir”, “para cocer”, “de
guarnición”….¿¿¿ y que pasa si yo las quiero para todo???
Así que atendiendo a mi curiosidad, y
pensando que muchos tendréis mis mismas dudas, me puse a la tarea de conocer
qué variedades de patata son las más adecuadas para cada ocasión.
Según esta zona mediterránea de cultivo, una
primera clasificación de tipos de patata sería en función de su temporada de
recogida:
-Hay patatas tempranas, recogidas entre abril y junio antes de madurar
completamente, que tienen la piel fina y gran cantidad de agua. Son tubérculos de carne
blanca, con menor contenido en almidón y adecuadas para cocinar al vapor,
hervir, preparar cocidas en ensalada.
- Las patatas de estación o semitardías se recogen desde junio
hasta mediados de septiembre. Generalmente son más grandes que las tempranas,
se conservan mejor y se pueden utilizar prácticamente para todo.
- Las patatas tardías se recogen hasta el mes de enero y se pueden guardar todo
el invierno. De piel más gruesa y carne amarilla son ideales para guisos aunque
también se utilizan para freir, macerar o asar al horno.
Pero si lo que queremos es comprar
patatas para algo concreto lo que tenemos que saber es ¿Qué patata comprar para…..
COCER?: las mejores variedades para cocer
son Kennebec, Monalisa, Buffet, Spunta, Flamenco, Jaerla o Red Pontiac. Esta
última es perfecta para utilizar en ensaladas o ensaladillas porque aguanta muy
bien la refrigeración. En casa casi siempre tenemos Kennebec o Monalisa y puedo
decir que resultan perfectas tanto para cocer con otras verduras como para una
tortilla.
ASAR?: para meter al horno y que queden
jugosas lo mejor son variedades harinosas como Kennebec, Spunta o Flamenco.
FREIR?: elige patas de maduración
semitardía y tardía como Agria, Kennebec, Baraca, Spunta, Caesar, Bintjie,
Draga, Félix, Nagore o Monalisa. Ya veís que hay para elegir. Aquí en España,
también es muy apreciada para freir y
utilizar en tortillas la variedad Roja del Turia (originaria de la zona de
Valencia). Aunque para hilar fino, los que saben de tortillas dicen que las
mejores variedades para este gran plato son la Kennebec gallega y la Monalisa
alavesa.
MULTIUSOS?: compra patatas de maduración semitardía y deja de marearte. Siempre hay excepciones pero en cocinas comunes con variedades como Kennebec, Monalisa, Spunta o Desiree saldremos airosos.
Seguro que me dejo cientos de nombres y
de peculiaridades. La humilde patata da para mayores conocimientos sobre su
uso, pero para nuestra compra diaria no hay que saber mucho sino tener alguna
cosa clara. Algo me dice que a fuerza de cocinar ya sabíais algo de esto porque
en la cocina la mejor guía es la experiencia, pero nunca está de más saber un
poco más….
Hasta pronto!!
Maritxu
jueves, 27 de septiembre de 2018
¿Más energía y vitalidad? ¿Has oído hablar del polen?
La primera vez que de jovencita me
recomendaron polen no pude imaginar que sería un complemento habitual en mi
dieta. Su sabor amargo y su textura granulosa y dura no le hacen favor a sus
cualidades nutricionales. Ni mejor ni peor que otros alimentos de la dieta, lo
que no se puede negar es que su consumo sólo puede ser positivo para la salud.
El polen es el polvo amarillento que
se forma en las anteras de los estambres de las flores. Las abejas, en su labor
polinizadora trasladan este polvo formado por microesferas a otras flores. El
polen que conocemos comercializado son gránulos que las abejas redondean con
sus patas al mezclar este polvo con néctar, y del que se desprenden a la
entrada de la colmena.
El polen es muy rico en nutrientes,
ya que en su origen es una célula germinal. Su contenido en vitaminas, enzimas,
aminoácidos y minerales es muy alto, por ello es un complemento dietético ideal
para aquellos estados nutricionales en los que aparezcan deficiencias (astenia,
cabello y uñas debilitados, piel deteriorada…) o bien se necesite un plus
nutricional por estados convalecientes, etapas de crecimiento o incluso
actividad deportiva. En su composición destaca el alto porcentaje de proteínas,
con presencia de casi todos los aminoácidos esenciales para el organismo, gran
cantidad de vitaminas (Pro vitamina A en cantidad importante, vitamina del
complejo B (incluyendo ácido fólico), C, D, E, P (Rutina), Colina, etc.), Hidratos
de carbono (20- 40%), fibra, sales minerales (Calcio, Magnesio, Yodo,
Manganeso, Zinc, Cobre, Potasio, etc), enzimas y coenzimas digestivas, y
fitoesteroles.
Aún a falta de un mayor número de
estudios que corroboren sus efectos terapéuticos, el polen se le considera un
buen tónico intestinal y métabólico, con acción reguladora en los procesos de
estreñimiento y/o diarrea; estimulador del apetito y del metabolismo en
general, con efectos positivos en la producción de glóbulos rojos, la
disminución de la fatiga y de la tensión arterial, y la mejora de la apariencia
de la piel y de las uñas.
En el mercado puede encontrarse en
forma de polen seco, fresco, molido y extracto de polen. En el caso del polen
seco, para considerarlo de calidad debe tener valores de humedad inferiores al
5% y estar envasado en tarros herméticos. El polen fresco se conserva
congelado, y lo que se hace es pasar la cantidad a consumir durante unos días a
un envase más pequeño que se guarda en la nevera. Las propiedades de uno y otro
no varían, si bien es cierto que el polen fresco se disuelve mejor.
Su color puede variar desde el
anaranjado rojizo hasta el verde pasando por el amarillo, y ello dependerá de
si procede de un solo tipo de flor (monofloral) o de varias flores
(multifloral). De ello también dependerá su sabor, más dulzón o más amargo
(dando por hecho que dulce dulce no es….)
Pueden tomarlo niños y adultos,
siempre que no haya antecedentes de alergia. De cualquier modo siempre es mejor
comenzar con dosis pequeñas e ir aumentando poco a poco la cucharaditas para los adultos. Aunque puede
ser consumido en cualquier época del año, es recomendable en primavera y otoño para
hacer frente a los estados de astenia que a veces acompañan a estos cambios
estacionales. Yo lo tomo a la mañana, mezclado con mi café con leche (y miel,
ya por vicio), pero puedes tomarlo con cualquier líquido frío o caliente, o
añadido a yogures, ensaladas etc. Hay que tener en cuenta que para una mejor
asimilación, lo ideal es que se deshaga, y ello es más rápido en un líquido
templado o caliente.
¿Eres fan del polen? Si es así seguro
que estás de acuerdo en que es un estupendo aliado para esta vida loca. Si
nunca lo has probado, te animo a hacerlo (siempre y cuando estén descartadas
las alergias), aunque sólo sea para ver qué pasa…y si te encuentras en algún
momento bajo (física o anímicamente), no lo dudes e incorpóralo en tu dieta, lo
agradecerás!!!!
lunes, 17 de septiembre de 2018
Bizcocho chocolatero de cumpleaños feliz
En casa no hay cumpleaños sin bizcocho. Lo saben bien mis amigos porque la "necesidad" de prepararlo me ha hecho escaparme corriendo de alguna celebración, pero lo cierto es que para mi es toda una tradición que además me hace mucha ilusión. Partiendo de que no tengo gran experiencia repostera y que sólo elaboro postres básicos, estoy orgullosa de este bizcocho de chocolate que nos hace disfrutar de los desayunos en esos días especiales.
Esta receta es una adaptación de una receta muy básica de un bizcocho para hacer con niños, con ingredientes sencillos que no requieren ni mucha elaboración ni mucho tiempo. En casa nos lo comemos tal cual, sin muchos extras, pero si no te importan las calorías y lo que quieres es darte un gustazo lo puedes rematar con una cobertura de chocolate que se prepara en un plis plas.
Que necesito (8 raciones):
100 g de chocolate negro (para postres, suelen tener un 52% cacao)
1/2 vaso de agua para derretir el chocolate
250 g de azúcar (yo en los postres utilizo blanca)
50 g de mantequilla blandita
75 g de aceite de girasol
75 g de harina de trigo repostería
75 g de harina de arroz
25 g de cacao amargo en polvo (puede ser chocolate negro rallado)
200 ml de nata ligera
1 sobre de levadura
Parecen muchos ingredientes pero es por que he desdoblado el tipo de grasas y de harinas. La receta original era sólo con mantequilla y harina de trigo, y el resultado era más empalagoso porque la mantequilla aporta mucha jugosidad pero si no le pillas bien el truco al horno o no utilizas un molde adecuado puede ser que no tome mucho aire y que quede más pesado. En mi caso, con un molde desmontable de 21 cm de diámetro, sustituyendo más de la mitad de la mantequilla por aceite de girasol y añadiendo a partes iguales harina de arroz y de trigo, el resultado ha ganado mucho.
¿Cómo lo hago?
1. Precalienta el horno a 160 ºC
2. Pon en un bol el agua y el chocolate troceado y funde en el microondas a la menor potencia durante unos 3 minutos hasta obtener una mezcla líquida. Si es necesario más tiempo, repite operación en tiempos de un minuto. Si lo haces al fuego, calienta la misma mezcla a fuego suave para que se deshaga lentamente. En ambos casos hay que evitar que el agua llegue a hervir.
3. Deja la mantequilla a temperatura ambiente o calienta en el microondas durante unos segundos a baja potencia.
Mezcla en un bol la mantequilla y el aceite de girasol con el azúcar. Añade los huevos de uno en uno y bate hasta obtener una mezcla grumosa.
4. Mezcla por otro lado los dos tipos de harina, la levadura y el cacao. Truqui: pasa estos ingredientes por un colador o un tamiz para que la masa resulte más fina.
5. Junta las dos mezclas (paso 3 y 4) y añade el chocolate fundido. Mezcla todo muy bien con una espátula con movimientos envolventes.
6. Vierte la mezcla en un molde y mételo en el horno durante 40 minutos.
7. Espera a que toda la casa comience a oler a chocolate. Vigila que la temperatura del horno sea la correcta y que no se esté dorando demasiado arriba. Si es el caso baja unos grados la temperatura, cubre con papel de aluminio el bizcocho y termina la cocción. Pincha con un cuchillo la masa y comprueba que sale seco. Saca el bizcocho del horno y déjalo reposar y enfriar antes de desmoldar.
8. DISFRUTA
Fácil ¿no?. Adórnalo con virutas de colores, lacasitos o cualquier cosa divertida si quieres llegar al corazón de un niño ó disfrútalo tal cual. Si lo quieres "más cargado" derrite otros 100 g de chocolate con 100 g de nata a fuego suave y cubre el bizcocho con la mezcla.
Si no lo consumes todo, una vez frío cubre con film o papel de aluminio o guárdalo en un tupper dentro de la nevera para que no se seque (aunque lo MAS PROBABLE es que NO TE SOBRE.....)
5. Junta las dos mezclas (paso 3 y 4) y añade el chocolate fundido. Mezcla todo muy bien con una espátula con movimientos envolventes.
6. Vierte la mezcla en un molde y mételo en el horno durante 40 minutos.
7. Espera a que toda la casa comience a oler a chocolate. Vigila que la temperatura del horno sea la correcta y que no se esté dorando demasiado arriba. Si es el caso baja unos grados la temperatura, cubre con papel de aluminio el bizcocho y termina la cocción. Pincha con un cuchillo la masa y comprueba que sale seco. Saca el bizcocho del horno y déjalo reposar y enfriar antes de desmoldar.
8. DISFRUTA
Fácil ¿no?. Adórnalo con virutas de colores, lacasitos o cualquier cosa divertida si quieres llegar al corazón de un niño ó disfrútalo tal cual. Si lo quieres "más cargado" derrite otros 100 g de chocolate con 100 g de nata a fuego suave y cubre el bizcocho con la mezcla.
Si no lo consumes todo, una vez frío cubre con film o papel de aluminio o guárdalo en un tupper dentro de la nevera para que no se seque (aunque lo MAS PROBABLE es que NO TE SOBRE.....)
Nos vemos!!!!
Maritxu
Maritxu
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